lo más coherente

segunda mitad del segundo (cuarto) semestre.

entonces... la semana anterior a mi cumpleaños, el fin de semana para ser más específico, me fui a Valparaíso, a los mil tambores para ...

por resolver, parte 2: resolviendo

intentando resolver: asumo mi culpa.

cómo empezar... (a) juntar los trozos rotos de mi alma

los pedazos que quizá inconsciente abandoné esperando encontrarlos para un momento tan sublime como este 

y evocan ecos cada vez que los toco

ecos de momentos donde deseé que el mundo acabara, pero no en un buen sentido sino con pena y desesperación 

porque estuve perdido con una brújula rota con un norte más oscilante que el verdadero

porque seamos honestos, no existe tal cosa como un norte: uno se inventa su norte y yo, oh dios, me lo inventé tantas veces

hasta el día de hoy sigo siendo oficialmente católico así que puedo decir "oh, dios" (mi rebeldía está en no escribirlo con mayúscula jj).

estuve a punto de escribir que no tengo culpa, pero hubiera tenido que reescribir el título y no estoy para reescribir nada

y no sé a quién le estoy escribiendo, pero asumo mi hipocresía, la cobardía, lo infantil, lo imbécil y lo ridículo. 

porque en estos meses no aprendí nada

sólo me autoenseñé a no ser un desastre lo que por supuesto no funciona de la mejor forma

y aún me cuesta conectarme con la gente

y sigo buscando en el sexo ese show de calor y protección y de significar algo para alguien cuando no es así, pero no puedo evitarlo.

cuando pensé en escribir esta segunda parte pensé tener algo más resuelto

y resolví que no era culpa tuya el que quisiera entenderte cuando ni tú lo logras 

lo siento, no es culpa tuya que te haya dicho que sí y luego me haya arrepentido sin decirte por qué y es que ni yo lo sé 

sólo no funciona como el agua cayendo entre los dedos de mi mano 

me gusta creer que hay asperezas que limar de ambas partes por cuenta propia

y volví a mis orígenes intentando hallar respuestas

¡bingo!

no, no me sentí ni me siento mejor

pero la pasé bien 

me siento más fuerte después de todo

y entiendo una que otra cosa mejor 

pero aquí empieza el dilema otra vez: ¿pido demasiado? 

síntesis crónica del dilema:
-di cuenta de la heteronorma/homonorma en la vida.
-me la pasé por la raja con los demás y conmigo mismo. 
-di cuenta de la sistematización de la heteronorma/homonorma en la sociedad (además de la del machismo y la estructura patriarcal a escala pal pico).
-di cuenta de la sistematización de la heteronorma/homonorma en mí mismo.
-me puse en modo batalla contra todo lo anterior.
-di cuenta de mis actos, acciones y conductas machistas/heteronormadas/homonormadas.
-di cuenta de las consecuencias de la estructura patriarcal en mis amistades, éstas conmigo y en mi mismo.
-perdí la batalla.
-me desconecté de casi todos. 
-me cuestioné mi género y mi sexualidad (hasta el día de hoy).
-di cuenta que el binarismo de género es imbécil. que ser hombre o mujer es imbécil.

siempre me han tratado como mina, porque tengo conductas de mina, porque soy femenino, quizás sea porque fui criado por puras mujeres, pero tengo pene y eso me hace hombre y tengo que ser hombre y no actúo como hombre y por eso estuve/estoy y quizá siga estando mal, pero aprendí a ser como uno, actuar como uno, parecerlo al menos y no me gusta, no me gusta, no me gusta, pero tampoco puedo ser mujer entonces no soy nada

pero soy algo


soy una persona

creo que eso es lo que estoy resolviendo después de todo

lo demás es challa, aunque a la mayoría sí le importe la parafernalia

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